Casi todos los creadores de utopías han sido como ese hombre que tiene dolor de muelas y, por tanto, cree que la felicidad consiste en no tenerlo. Quieren forjar una sociedad perfecta mediante la prolongación sin fin de algo que sólo era valioso porque era provisional. El camino más sabio sería decir que existen ciertos criterios por los que la humanidad debe guiarse, que la estrategia global está trazada, pero que las profecías detalladas no son asunto nuestro. Todo aquel que intenta imaginar la perfección no hace más que delatar su propio vacío.

De utopías, utopistas, de felicidad y de anhelos… es verano, en escasas horas me voy de boda, hace calor… no me extiendo. Copio un fragmento y ya, si acaso, algún día, lo comentaré. Ahora me he encontrado con el ordenador encendido y, a la vez, rumiando a partir de la lectura de “¿Pueden ser felices los socialistas?”, ensayo escrito por George Orwell, en Tribune, el día de nochebuena de 1943. No me extiendo, digo. Ni es el momento ni el lugar pero que conste en acta.

Anuncios

“Aporofobia, el rechazo al pobre” en EducaBlog

Me vienen a la cabeza fragmentos de conversaciones pasadas en las que yo he comentado: “no, tú no eres xenófobo o xenófoba. A ti te molestan los extranjeros que no tienen pasta. Porque, de hecho, idolatras a la estrella africana de tu equipo. Y tampoco veo que te incomoden los extranjeros que llegan a la ciudad de vacaciones. No, tú no eres xenófobo/a”.

Lo que en aquel momento me faltaba era añadir a ese “tú no eres xenófobo/a” lo que sí era la persona aludida: “tú eres aporófobo/a”. Este término nos llega de la mano de la filósofa valenciana Adela Cortina quien con su libro “Aporofobia, el rechazo al pobre”, nos ayuda a definir a esas personas que mostraban o muestran su repudio hacia las que no tienen recursos, las excluidas, sean de aquí o de allí. Aquellas personas de las que, normalmente, no obtenemos nada en una sociedad, como la nuestra, basada en el intercambio.

Sobre ese libro en cuestión, he escrito unas pocas líneas en EducaBlog a modo de resumen de algunas de las ideas más importantes que Cortina refleja en sus casi doscientas páginas. Y es que además de ahondar en el mencionado concepto, la experta nos aporta reflexiones y propuestas más que adecuadas si queremos empezar a pensar en como superar esta fobia que nos rodea, que nos rodea, en mi opinión, mucho más de lo que imaginamos.

Pues eso, que si quieres leer lo que he escrito al respecto, pincha aquí.

[AUTOBOMBO] Ganador del #RelatoPanenka

Los volúmenes que aparecen en la foto vienen a engrosar mi biblioteca en lo que a temática futbolera se refiere. Sí, el balompié ha generado – y genera – muchos e interesantes títulos. Pero no vengo, en realidad, a hablar de literatura futbolera o de estos ejemplares en concreto. De hecho, los libros de la imagen me sirven de excusa para practicar el Autobombo, esto es, el aplaudirme a mí mismo por equis motivo. En este caso, comparto con la cada vez más exigua audiencia de Cienfiebres, el hecho de que, fíjense qué cosas, resulté ganador del concurso #RelatoPanenka que la magnífica revista de fútbol Panenka organiza cada año en Twitter con motivo del día del libro. ¿Y cómo participé? Pues eso, escribiendo un tuit, un pequeño relato adaptado al máximo de caracteres de la mencionada red social con el fútbol como temática. ¿Y qué escribí? Pues esto:

Y nada, que aunque ya difundí la noticia en otros espacios, tanto virtuales como presenciales, considero que no estaba de más traerlo aquí. Y, por supuesto, manifestar mi agradecimiento a los que consideraron que mi tuit era acreedor de dicho reconocimiento y mi ilusión por el premio y, sobre todo, por el hecho de que, aunque sea humilde, no deja de ser mi primera vez en esto de obtener un galardón por escribir una pequeña, muy pequeña, pieza de ficción.

Interrogantes Suicidas

El caso es que la opción no era ni mucho menos la más fácil. ¡Joder! ¡Deberían intentar leer los escritos de esa gente que se ha suicidado! Empezamos con Virgina Woolf, y conseguí leer como dos páginas de ese libro sobre un faro, pero lo que leí me bastó para saber por qué se había matado: se había matado porque no sabía hacerse entender.

Es Jess, mi personaje favorito de ”En Picado” (Anagrama, 2006), última novela del británico Nick Hornby.

Este fragmento del monólogo de Jess me sirve para reflexionar un poco acerca de varias cuestiones, a saber:

El halo maldito que rodea a algunos escritores que atrae a los lectores. ¿Nos inspira más confianza el típico autor que vive solo, sin familia, que sufre problemas de alcoholismo y que, final y desgraciadamente, acaba pegándose un tiro en la sien?

¿Nos atraen los creadores que acaban suicidándose?, ¿creemos que vamos a encontrar en sus textos las claves que a nosotros nos sirvan para no acabar en una situación parecida?

¿Cuesta entender a estos narradores?, ¿entendemos sus mentes, sus almas o sus corazones, lugares de donde brota la prosa o la poesía madita que acaban plasmando?, ¿los vemos como un complicado y enrevesado bosque en el que la maleza impide ver la claridad y, por tanto, todo producto que surja de ahí será igual de enrevesado?

¿Nos acercamos a sus escritos por morbo?, ¿es todo una pantomima?, ¿no inspira más confianza un autor con una estructura de trabajo disciplinada y seria frente al caos de esos escritores malditos?

Pues estas son algunas de las cuestiones que me han surgido al leer la reflexión de Jess al acercarse a la literatura de autores fallecidos como consecuencia del suicidio. Por cierto, Jess inicia estas lecturas en el marco de su grupo de compañeros suicidas que pocas semanas antes han estado a punto de arrojarse de una azotea abajo.

* Este texto lo escribí en la Revista Literaria de la extinta editorial narrador.es en algún momento entre los años 2007 y 2011 o por ahí, no recuerdo bien.

Cosecha 2017. Los cómics.

Pues eso. Ya os lo dije ayer. A diferencia de las cosechas de años anteriores, en esta de 2017 me he decantado por distinguir al género cómic-tebeo-novela gráfica en un post específico. La razón es que han sido unos cuantos los que han caído durante este año, seis concretamente, número que, después de leído, tampoco es para tanto pero, al final, haber unido esta lista con la de libros habría dejado a esta última demasiado extensa. Y además, ¡qué coño!, que tampoco tengo porque andar justificándome, copón, y que puestos a hablar de extensión, bastante me estoy extendiendo ya con este preámbulo y mejor me callo y os dejo con los seis cómics que he leído en este curso que se nos va ordenados, nuevamente, del que menos me ha gustado al que más y con la peculiaridad de que sólo uno de ellos se ha editado este año. Arf, arf, arf.

6.- LOS IGNORANTES (Étienne Davodeau): Vino y cómics. Y aunque me acerqué a este título pensando más en el primero de ambos elementos (y ha estado guay conocer más sobre sus procesos de elaboración, sobre el concepto de la biodinámica y sobre los vinos bio), al final he tomado más notas sobre títulos de tebeos. En ambos casos, uno de los grandes leit motiv de “Los ignorantes” es la reivindicación de lo artesanal y el decrecimiento. En definitiva , una obra muy bonita.

5.- LA GRIETA (Carlos Spottorno y Guillermo Abril): Interesante ejercicio periodístico en formato foto-cómic. La vida en las fronteras, en las lindes de la UE: refugiados, migrantes, policías fronterizos, población de esos lugares… un fresco con el que visualizar el tiempo que nos está tocando vivir y que genera una cierta sensación de desasosiego al pensar: ¿se acabará por fracturar completamente esa(s) grieta(s) que nos rodean por toda Europa?

4.- INTRUSOS (Adrian Tomine): Extraordinario. Fantástico. Un cómic que me tocó en un sorteo y que he disfrutado increíblemnete. Seis historias en los que es como si a Raymond Carver le hubiese dado por dibujar viñetas y hacer comedia negrísima. Lo dicho: extraordinario.

3.- EL ALA ROTA (Kim / Antonio Altarriba): Le falta la emotividad que su reverso, El Arte de Volar, alcanza con las viñetas oníricas y la “heroicidad” de Antonio. Lo compensa con el retrato de una historia, una época y con el protagonismo de tantas mujeres como Petra, heroínas también, qué duda cabe. De nuevo, un enorme 10.

2.- LA BALADA DEL NORTE – TOMO II (Alfonso Zapico): “Esto de la Revolución es una milonga, porque nos dijeron que era el sueño de todos pero era mentira. Era el sueño de cada uno”. Excepcional el segundo tomo de ‘La Balada del Norte’. Mi sueño es, en breve, acabar de completar la enrome trilogía de Zapico.

1.- GORAZDE: ZONA PROTEGIDA (Joe Sacco): Brutal. Terrorífico. Aunque Sacco incluya capítulos sobre la cotidianidad en la vida de sus amigos de Gorazde, las canciones yankees de Riki y otras anécdotas para desengrasar, los testimonios y el relato de la guerra tanto en la ciudad protegida como, por extensión, en toda Bosnia, son espeluznantes. Acojonantes. Los dibujos del autor también contribuyen. Esas caras retorcidas, esos primeros planos exagerados… ufff… me ha removido mogollón. Y eso es extraordinario.