Listas Tontas

Voy a volver a caer. Lo sé. Mañana compraré El País por el Babelia por el mero hecho de que, en un correo recibido hoy en el que se me informaba de los contenidos que aparecerán en el mencionado suplemento cultural, se va a publicar una lista con los mejores comics publicados en lo que llevamos de siglo. Una lista me va a llevar a comprar dicho diario.

Otra. Que me dijeron que en la versión televisada de El Comidista, estrenada esta misma semana en La Sexta, presentaron un ránking con las mejores tortillas de patata de España. Pues nada, una lista (bueno, vale, entre otras cosas) me empuja a ver El Comidista.

¿Más? Claro. ¿Cuántas veces hemos dicho ya que lo de las listas de discos, películas, libros, canciones, etc, etc… de finales de año se ha convertido ya en una tradición tan arraigada como el árbol de navidad, el turrón o la resaca de año nuevo?, ¿eh?

En definitiva, ¿qué trato de decir? Evidente: que nos molan las listas. Al menos a mí. Listas tontas que siempre me pican a pinchar en un link o a comprar una revista, qué sé yo. Y si he empleado esta primera persona del plural es porque, sinceramente, creo que esta filia por las clasificaciones, por los tops, gusta en general si no, no se harían, ¿no?

La cosa, por tanto, sería, ¿por qué nos gustan? Si pienso en mi caso, entiendo que las listas de equis me sirven para descubrir nuevas referencias de una determinada temática; me sirven para reafirmarme en mi elección previa o me sirven para despotricar contra el perpetrador de dicho listado; sirven como guía rápida y facilona (muy propia de los tiempos actuales) con la que situar un elemento en cuestión comparándolo con otros análogos. Y, supongo, que habrá un importante etcétera que pueda seguir explicando este fenómeno.

Fenómeno que, por otra parte y como decía antes, parece coetáneo a los tiempos digitales o, al menos, con Internet parece que se ha multiplicado hasta el infinito. Pero existían antes de la Red. Del 40 al 1, el Top of the Pops, los 10 mejores goles de México 86, las listas de Rob Fleming, etcétera.

En fin, las listas. Listas tontas. Pero divertidas. Atrayentes. Voy a practicarlas más en Cienfiebres. Ya lo hago de vez en cuando (busquen en la nube de tags lo de las cosechas de cada año o acudan al menú superior y vean las últimas entradas en ‘Mi Banda Sonora’) pero ahora les voy a dar más vigencia o protagonismo (hasta que me baje la fiebre, no se apuren) con otra página (ésta) en el Menú Superior y una actualización con listados de diferentes temáticas cienfebristas.

¿Por qué este nuevo suplicio, lucce? Pues ya os he dicho, queridos: es fácil de ver, es fácil de leer, es fácil de visitar, me divierte y, a lo mejor, os acerca más a este pequeño rincón. Quién sabe, igual hasta debatimos y todo.

En fin, que ya acabo… pero no os vayáis todavía. Yo, ahora, voy a dejar este post ahí arriba a modo de explicación del porqué ese nuevo menú que llevará por título Listas Tontas, ¿vale? Pero, una vez terminada esta labor me pongo con la primera.

Ale, ya.

*Imagen vía: Paredes que Hablan

Las Fiebres Musicales del Mes o Mi Banda Sonora del mes de junio (y II)

Ocho son las canciones que componen el chart de junio en Cienfiebres, seleccionadas de un total de 18 guardadas. Espero sean de vuestro agrado.

MODERN COSMOLOGY: The Berlin Friend.

Ya comenté, a principios de mes, que siempre es bien recibida la noticia de que la señora Laetita Sadier esté de actualidad por alguna novedad musical. En esta ocasión, el nuevo proyecto de la artista gala lleva por nombre Modern Cosmology (editado por Elefant) y surge de la alianza que ha fraguado con el combo brasileño Mombojó a raíz de una visita que la ex Stereolab realizó al país americano o algo así. De esta fusión, Modern Cosmology ha parido un EP titulado “Summer long” en cuyas cuatro canciones podemos reconocer el habitual tono introspectivo de los últimos trabajos de la Sadier, pero también podemos intuir las influencias tropicales de Mombojó, con claros y deliciosos guiños a la bossa (ese “Power of touch” maravilloso), preciosistas arreglos y, por supuesto, algún que otro deje kraut como el que se puede apreciar en la canción propuesta aquí, “The Berlin friend”.

SAINT ETIENNE: Undernetah the apple tree

Sasint Etienne meets Northern Soul. La canción del mes. Maravilloso hit. Los londinenses se empeñan en hacer bailar al respetable con su sofisticado pop electrónico o marcándose este revientapistas negroide que es una absoluta maravilla. El resto del disco en el que aparece esta canción, titulado “Home counties”, es un muy buen álbum pero, en mi opinión, esta gema, noveno corte del mismo, sobresale sobre el resto. Hoy es viernes: dale al play.

IRON & WINE: Call it dreaming.

Sam Beam vuelve. Lo hace con un nuevo disco, titulado “Beast Epic” que saldrá a la venta el próximo 25 de agosto y del que ya hemos podido disfrutar de un precioso adelanto, este “Call it dreaming”. Y como casi todo lo que toca este hombre, es una auténtica preciosidad de pop-folk americano, soleado, evocador y optimista. El vídeo que lo acompaña también lo es (esa furgoneta a la que todos nos queremos subir, sobre todo cuando estamos un poco perdidos) y, con todo, sólo nos queda esperar a la fecha anteriormente mencionada para corroborar que su nuevo disco seguirá por estos magníficos derroteros.

PETER PERRET: An epic story

Otro regreso, éste muy celebrado por los mitómanos: Peter Perret, quien fuera alma máter de The Only Ones, vuelve a la actualidad con un disco en solitario que lleva por título “How the West was won”. El tema seleccionado, “An epic story”, suena nuevaolero total, o sea, algo así a lo que debió hacer junto a su banda a finales de los 70, lo cual, por otra parte, no puedo aseverar y, por tanto, me apunto un debe para este mes de julio: conocer un poco a esos Only Ones. Si abundan los temas como esta canción, doy por segura una fiebre.

FRÀNÇOIS & THE ATLAS MOUNTAINS: Bête Morcelée

Ahora que algunos de mis conocidos y amigos se hallarán en el monte Kobeta asisitiendo al BBK Live o en el Madcool de Madrid o incluso los que estuvieron hace unas semanas en el Azkena de Vitoria, pienso que, en principio, el único festival que voy a visitar este año va a ser el Kutxakultur de Donosti, allá por septiembre. Un plan guapo: amigos, casa con piscina y algunos conciertos de bandas que me apetece ver (Jesus & Mary Chain, The Hives, Divine Comedy, claro, etc…) A tiro hecho, sin preocuparme de descubrir cosas nuevas porque sé que, al final, festivales de este tipo, no suelen ser los contextos más propicios para ello aunque a veces ocurra. Lo que sí puedo hacer es escuchar algunos de esos nombres ignotos para mí que, en este caso, componen el cartel del evento donostiarra. Entre ellos, hace poco degusté a los franceses Frànçoise & The Atlas Mountains… y bueno, su último disco, “Solid mirage”, me pareció un poco peñazo, un tanto pretencioso… pero de él rescato este pildorazo de poco más de minuto y medio que, mira, esta sí, me conquistó lo suficiente para traerla hoy aquí. Ya veremos si tenemos la oportunidad de catarlos en directo o no.

THE MOLOCHS: You and me.

A mí porque me han dicho que esta gente son contemporáneos que si no, escucho esta canción, “You and me”, y apostaría por un grupo de la costa oeste americana (de ahí provienen, eso sí) del año 68 o así… Rock luminoso, clásico, con regusto psicodélico, elegante y adictivo… esta canción es una preciosidad que me va a llevar, sí o sí, a degustar el resto del disco, “America’s velvet glory” del que todo el mundo habla maravillas.

ANGEL STANICH: ¿Quién ha elegido muerte?

Único tema cantado en castellano cervantino que se cuela este mes entre mis fiebres. El honor se lo lleva el señor Ángel Stanich, artista que sigue ampliando su perfil canción a canción y destacando gracias a su forma de traer a su terreno el rock americano, a su peculiar estilo y a sus afiladas letras, en este caso con varios recados a la clase política global. Este tema, con todo, forma parte de un nuevo EP que Stanich ha sacado y que lleva por título “Siboney”. Un nombre y apellido que, como ya ha venido demostrando, no hay que perder de vista.

MATTHEW SWEET: Trick

Otro de esos nombres y apellidos consagrados y venerados, en esta ocasión, por los seguidores más acérrimos del power-pop. Matthew Sweet, como digo, rutilante estrella a principios de los 90, regresa a la palestra con un nuevo álbum tras seis años de silencio: “Tomorrow forever” que se abre con este cañonazo que es “Trick”, llamado a convertirse en himno para todos aquellos que gustamos del pop de guitarras.

Las Fiebres Musicales del mes o Mi Banda Sonora de junio (I)

Ya que hoy ha sido día de txupines, me voy a poner petardo y voy a compartir, como cada mes, en dos cómodos plazos, lo que han sido las fiebres musicales que me han sacudido y las bandas sonoras que han conformado, en este caso, el de junio. Y como se me acaban las paridas con las que hacer la introducción, dejo de introduciros y pasamos a la acción…

En la lonja, bajera, cuarto, local, llámenlo equis, que tuvimos mi cuadrilla y yo hace cosa de veinte años, un enorme póster de Eskorbuto presidía la, digamos, sala de estar. La imagen en cuestión reproducía la portada del disco “Impuesto revolucionario”, en la cual los Iosu, Juanma y Pako aparecían caricaturizados. En aquella época, la banda santurtziarra era de las que más sonaban en la lonja. Competía por el número uno con Extremoduro (y alguna cosilla onda hardcore en plan Rancid y así) y también con los que abanderábamos la vertiente más pop del habitáculo, que insistíamos en pinchar a los Oasis o a Los Planetas, qué sé yo.

Como podréis intuir, yo formaba parte más de ese segundo grupo y, por ende, solía hacer caso omiso a las propuestas del bando rival y, por tanto, Eskorbuto no me despertaba gran interés. Tampoco es que me desagradasen. Además, en cierta forma, me agradaba reconocerles como una especie de símbolo o icono de una comarca como la nuestra, la de la margen izquierda del Nervión. Pero hasta ahí.

El caso es que, como ya he contado en alguna que otra ocasión, ahora, con 39 palos, me veo atraído por sonidos que, teóricamente, son más lógicos – si es que se puede hablar en esos términos – en otras etapas. Y entre ellos, de un tiempo a esta parte, la vida y obra de los malogrados santurtziarras me ha llamado la atención sobremanera. Tal es así que la emisión, el pasado 31 de mayo, de un especial dedicado a los Eskorbuto en El Sótano de Radio 3, disparó mi fiebre a altas temperaturas y durante unos cuantos días del pasado junio me he detenido mucho más en escucharles, leer sus letras, ver vídeos y demás… y, precisamente, analizándolos ahora desde la perspectiva que da la edad puedo concluir que, efectivamente, me parece perfectamente lógico y compatible que me puedan gustar en la actualidad.

Dado que me he venido arriba con la primera de las febrículas de junio, en la presente seré más breve. Carlos pone en su muro de Facebook el clásico corte 60’s “I can’t let Maggie go” de los Honeybus. Yo recuerdo la cara B de ese single, ese maravilloso trallazo beat que es “Tender are the ashes”. Llego a casa, me pongo el CD grandes éxitos que tengo por ahí y que me tosté del original que vendíamos en la tienda de discos y me tiro otro par de días enfebrecido ahondando en una de esas bandas que no tuvieron el impacto de muchas de sus coetáneas pero que merece la pena revisar y redescubrir.

Tercera fiebre: tiramos de tópico y abuso de los dos puntos: a cada escucha del último trabajo de los hermanos Reid, éste gana. Se va a convertir en uno de los discos del año para este que escribe y, por tanto, en una de las fiebres de 2017, no sólo del mes de junio. Además, he de admitir que empecé con el “Damage and joy” de los Jesus & Mary Chain con ciertas reservas porque algunas críticas leídas lo llegaba a tildar, en general, de medianía. Quizá a muchos de los que lo ven así, este regreso les pueda parecer excesivamente “accesible”. Bendita accesibilidad, añado. Canciones de rock clásico, con guitarras marca de la casa, canciones redondas, una tras otra, muy bien cohesionadas y algunas llamadas a convertirse en himnos del año (“All things pass”, “Always sad”, “The two of us”…) En fin, fiebre total con este álbum.

Creo que fue el hilo musical de una tienda, no recuerdo ahora cuál. Soul elegante, elegantísimo. Y sí, no lo negaré: usé Shazam. Tenía que reconocer qué sonaba. Y era él, al que muchos de los entendidos en la materia negra le califican como el puto amo: Mr. Al Green. Y de la tienda en cuestión a una hipertermia de puta madre. Y a explorar un poco más en la figura de uno de esos nombres que siempre estuvo ahí pero en el que nunca me detuve, como buen cienfebrista. Y de ahí a encargar dos de sus álbumes básicos para que pasen a formar parte de mi colección y a secundar a los expertos: el puto amo.

Y ya. Lo dejamos aquí porque no hubo mucho más que me enalteciera en demasía los pasados 30 días y porque tampoco es plan de que nos dé aquí, junto al teclado, el día de San Fermín. Mañana (si es posible) vuelvo con lo descubierto. Ale pues.

Vincular para desaparecer

El pasado viernes, tras aproximadamente medio año sin escribir nada en EducaBlog, volví a ello con un post titulado “Vincular para desaparecer“.

Lecturas varias y mucha escucha. Esas han sido las principales fuentes de inspiración para pergeñar este texto que, desde luego, creo que me sirve para reflexionar, dudar y seguir preguntándome cosas al respecto de mi labor profesional y, como ocurre muchas veces en estos casos, para dudar y seguir preguntándome sobre muchos aspectos que también se replican en mi día a día personal.

Precisamente, por esta última cuestión, animo a todo el mundo a leerlo, se dedique a esto de la intervención social o no.

Charla con un histórico para el blog del Histórico Barakaldo

Manolo, en segundo término, en un partido contra el Atlético Madrileño, en el Calderón. Foto cedida por el propio Manolo.

Ayer se publicó, en el blog de Histórico Barakaldo CF 1917-2017, mi segunda colaboración con este medio dedicado a la memorabilia en clave gualdinegra. En esta ocasión, he participado mediante una entrevista al que fuera jugador, entrenador y directivo del club vizcaíno Manuel López Martínez “Manolo”. Antes de esta pieza, ya participé en la mencionada bitácora con un artículo dedicado al jugador barakaldés y del Barakaldo en los años 30 y fallecido en la guerra civil española, Ricardo Miranda Alonso “Cachi”.

La entrevista con Manolo se fraguó gracias a la inestimable colaboración de uno de mis habituales “compañeros de parque”, Jorge, que fue alumno del que fuese lateral derecho de aquel gran Baraka de los 70 cuando éste ejerció de profesor de Educación Física en el Colegio El Regato y con el que ha seguido manteniendo relación ya que mi enlace se dedica a lo mismo. Así, al referirle a Jorge la existencia de este gran blog dedicado a la historia del Barakaldo, me facilitó el teléfono de Manolo asegurándome que él se mostraría encantado de compartir sus recuerdos de cuando vestía la camiseta del club de su pueblo.

Y, efectivamente, así fue. Manolo accedió amabilísimo a responder a mis preguntas y a rememorar aquellos emocionantes tiempos. Recuerdos que, personalmente, me producían, según le escuchaba, una sana envidia al pensar cómo fueron aquellos años en los que una mala entrada en Lasesarre era de 8.000 personas o al imaginar aquellos partidos en los que el Barakaldo estuvo a punto de rozar la gloria de la primera división.

En fin, espero haber captado y haber transmitido adecuadamente mucho de lo que Manolo me contó durante la hora y pico que mantuvimos de animada charla. Desde aquí, mi agradecimiento a este gualdinegro de pro y, por supuesto y de nuevo, a Jorge. Sin más, os dejo el enlace a la entrevista en cuestión, no sin antes recomendaros, si sois aficionados al Barakaldo o a la historia del fútbol en general, que le dediquéis un rato al resto de contenidos que hay en Histórico Barakaldo CF 1917-2017 porque, de verdad, merece la pena. La entrevista: Manolo: “Antiguamente, nadie se planteaba otro plan para el domingo que no fuera el bajar a Lasesarre”.