Las fiebres musicales del mes o Mi Banda Sonora de marzo (I)

Marzo arrancó con la resaca de los Oscar. Es un poco absurdo decir esto porque en Chez Luceño no somos tan cinéfilos como para quedarnos a ver la gala de dichos premios (aunque, ahora que lo pienso, tampoco creo que haya que serlo especialmente para ver dicho acto) y, de hecho, no la vimos. No me estoy refiriendo al apoteósico momento en el que se dice que el premio a la mejor película es para “La la Land” y se trata de un error y se lo dan a la otra peli y tal y tal… El caso es que los Oscar dejaron una resaca que sirve para iniciar el repaso de las fiebres musicales de este mes que se nos va, o sea, que hubo un detalle musical que adquirió el suficiente protagonismo como para arrancar este post, o sea que…

… Venga, coño, lucce, ve al puto grano…

Bueno, va: Justin Timberlake. A lo mejor me he perdido en innecesarios rodeos por temor a escribir este nombre y este apellido. Ya ves. La cosa es que dicho artista hizo una actuación que a la dueña, a Ana, le enardeció sobremanera (enfebreció) y, por ello, acabó transmitiendo su entusiasmo y acabé escuchando el tema en cuestión… Y qué queréis que os diga… no sé si cegado de amor o qué pero a mí esta canción, dentro de la liga en la que juega, me parece un hit inapelable y un auténtico temazo. Ale, ya lo he dicho, con una barra horizontal negra sobre los ojos.

Cambiando totalmente de tercio, deberíamos destacar el bolo de Novedades Carminha en el Kafe Antzoki el pasado día 10 de marzo como detonante de una entusiasta escucha de la discografía de los gallegos en aquellos días. El concierto en cuestión (por cierto, muy bueno) se puede resumir en una hora de zapatilla que puso el ritmo en la sangre a la numerosísima y contagiosa juventud que poblaba la sala bilbaína. Mención especial al bolo de los teloneros, Villapellejos. Una suerte de punk con ramalazos arties que me gustó un montón.

Kokoshca. Este mes me he escuchado en serio el último trabajo de los navarros, “Algo real” y me ha convencido totalmente. O sea que, de haberlo escuchado en su momento, esto es, cuando salió, este trabajo habría entrado con total seguridad en mi Cosecha 2016.

Broadcast. Fuerte me pegó durante una semana o por ahí con esta maravillosa banda. El detonante fue descubrir a otra actual, llamada Vanishing Twins, con temas absolutamente deudores de la primera. Esto me sirvió para buscar y desempolvar los CD’s tostaos de Broadcast, escucharlos, enfebrecer y comprobar que mi disco favorito de la banda, “The noise made by people”, estaba a buen precio en vinilo y, por tanto, comprármelo. En fin, una suerte reencontrarse con grupos tan geniales.

Los Planetas. Estaba claro que, a partir del día 24 de marzo, fecha en la que salía a la calle el nuevo trabajo de J y compañía, la banda granadina formaría parte de mis fiebres del mes. A ello, evidentemente, contribuyeron los, en mi opinión, brillantes adelantos del álbum y finalmente se han constatado con un disco que, quizá llevado por mi cienfebrismo, puedo colocarlo, sin duda ninguna, entre los mejores de la discografía de Los Planetas.

Y acabamos con Belle & Sebastian. Los escoceses se merecen un post exclusivo en el epígrafe Mi Banda Sonora porque, en diferentes momentos, han formado parte de ella (bueno, los B&S y otros muchos). El caso es que en esta ocasión he vuelto a revisarlos (me ha parecido mucho mejor el “Dear Catastrophe waitress” de lo que recordaba, por cierto) porque hace apenas unos días que he empezado el libro “El Café Celestial”, diario escrito por Stuart Murdoch, líder de dicha banda. Y, claro, esos primeros pasajes me empujaron irremisiblemente al armario de los CD’s y al Expedit.

8 de marzo. Mi Banda Sonora.

Al escribir el título he caído en la cuenta que hoy, 8 de marzo, mi banda sonora debería tener protagonismo femenino. Es decir, admito que retomar esta sección, justo hoy, ha
sido mera casualidad y que no he vuelto, justo hoy, a contar mis escuchas y mis motivaciones para llegar a las mismas por el hecho de que hoy sea el Día de la Mujer.

Por otra parte, después de tanto tiempo sin actualizar este diario (que de diario no tiene nada) he de echar la vista atrás y dado que el último post que le dediqué es del 14 de
enero y son muchas las cosas que he escuchado desde entonces, sí que puedo intentar hacer un filtrado en clave femenina aprovechando la fecha.

Veamos…

Lo nuevo de Triángulo de Amor Bizarro. “Salve discordia”. Está que te cagas. Especialmente, me gustan las canciones en las que la voz protagonista es la de ella, la de Isabel Cea.

Ayer mismo, me pegué en casa dos escuchas a los dos LP’s de Aries, “Magia bruta” y “Mermelada dorada”, motivadas tras haber degustado el adelanto que Isabel Fernández Reviriego ha presentado hace escasos días del que será su tercer disco, “Adieu or die”, una canción titulada “Eclipse total” en la que la ex Charades nos vuelve a deleitar con sus juegos psicodélicos y sus devaneos digitales.

Estas jornadas lluviosas e invernales me parecen idóneas para revisar la discografía de Belle & Sebastian. De hecho, así lo hice hace una semana o por ahí. ¿Qué qué guiño a la mujer tiene escuchar a la banda escocesa? Bueno, recordemos la siempre maravillosa presencia de Isobel Campbell en muchos de los temas de Murdoch y compañía… (¿cogido un poco por los pelos? Quizá)

También he revisitado, vía Spotify, el disco de Courtney Barnett que, como recordaréis, fieles seguidores y seguidoras cienfebristas, fue uno de mis títulos de 2015. Una artista a la que espero poder disfrutar en la próxima edición del Bilbao BBK Live.

Recuerdo que no hace mucho me puse el “Oh Baby” de Big John Patton. Sí, el hacedor de tan tremenda joya de bop es un hombre, ya, pero la prota de la portada (en la imagen) tiene rostro de mujer (otra vez un poco en la muga, ¿no?)

Más que nada porque, aunque ahora no lo recuerdo con nitidez, puede que en casi dos meses haya escuchado cosas como Elastica, Brand New Sinclairs (con frontwoman al frente), Las Supremes o Las Flirtations, Tina Turner (acompañada de Ike), Klaus & Kinski, Sharon Jones… Etcétera. Lo que es seguro, como decía, es que las mencionadas antes de este párrafo sí han formado parte de mi banda sonora en las últimas semanas y lo que es seguro es que muchas otras mujeres protagonizarán mis futuras bandas sonoras, como protagonizarán o me acompañarán en otros muchos aspectos de mi vida.

Con todo, hoy, 8 de marzo de 2016, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, vuelvo a sentarme a compartir mis audiciones musicales, haciendo un humilde (y quizá tonto) homenaje a todas ellas. Buenas tardes.

Mi Cosecha 2015. Los discos.

Ay, quién me ha visto y quién me ve… Yo, que cada mes de diciembre me encargaba de elaborar el listado de lo mejor del año para La Furgoneta Azul. Yo, que estaba siempre al día de la actualidad pop conduciendo la propia furgoneta por las ondas de BI FM… Ay, yo, escuchando cotidianamente las novedades discográficas, consultando las publicaciones especializadas, adalid, con todo, de lo último que surgía en formato single, de los nuevos nombres que desembarcaban al circo del rock… Ay…

Bueno, en realidad, no era, ni muchísimo menos, para tanto pero, ciertamente, se me hace extraño consultar los tops de 2015 que publican los diversos medios y comprobar que conozco a muy pocas de las bandas reseñadas y, por tanto, heme aquí, tratando de elaborar mi cosecha disquera del año que está a punto de acabar y ver que la gran mayoría de los títulos y artistas seleccionados no aparecen en ellas y siendo consciente de que, de haber prestado más atención a lo publicado en estos doce meses, muchas de estas reseñas no tendrían cabida entre “lo mejor de”. O sí. A saber.

En fin, sea como fuere, me da para, al menos, dejar aquí diez referencias, las diez que más he escuchado, las diez que, si la memoria no me falla, he acabado comprándome en formato físico y, por lo tanto, entiendo que habrán merecido la pena… Va, arriba con ella… Mi Top Ten…

10.- BELLE & SEBASTIAN: “Girls in peacetime”. No es su mejor disco, ni mucho menos. Lo escuché porque lo tenía que escuchar. Lo compré por completismo (y porque encontré el CD a un precio más que competititvo) Y aunque hay algún tema que, lo admito, suena casi hasta ridículo (así me lo parece, por ejemplo, “The party line”, aunque luego veo a Nico bailarla cual poseso y me encanta), siguen quedando otros muchos con la sensibilidad, las letras y la calidad marca de la casa y eso, viniendo de una de mis bandas favoritas de siempre, ya es un tanto suficiente como para que aparezca aquí. Por cierto, espero que la actualidad nos traiga en breves buenas noticias al respecto del estado de salud de Stuart Murdoch.

9.- BRAND NEW SINCLAIRS: “This is Brand New Sinclairs & other chronicles”. Support your local team, que decía aquel. Pues sí, supongo que el hecho que sea una banda del pueblo habrá tenido que ver a la hora de sumarles a la lista pero, igualmente, este trabajo de los baracaldeses es realmente disfrutable. Han ganado, en mi opinión, acelerando su sonido hacia territorios más, ejem, rockanroleros sin dejar de lado sus querencias, ejem, rythmnbluesescas. Su directo, por cierto fue el que me conquistó, el que me llevó a pillar el LP y el que provocó, en definitiva, que me vea obligado a reseñarlos como uno de mis discos de 2015.

8.- COURTNEY BARNETT: “Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit”. Primera coincidencia con la ortodoxia mediática. Sí, este nombre y este título aparecen por doquier en revistas, blogs y demás familia. Y sí, disco interesante, molón, ecléctico (para bien) que, por momentos, ojo, me recuerda a Sheryll Crow. Ahí queda eso. Eso sí, ni me lo he comprado ni, en principio, me planteo hacerme con él.

7.- NEW ORDER: “Music complete”. Escuchando “Music complete”, el nuevo disco de los de Manchester, me viene a la cabeza el mensaje que Bernard Summer (o Peter Hook, ahora no recuerdo) lanzó hacia la mitad del concierto que ofrecieron allá por el 2006 en Boadilla del Monte (Madrid), en el extinto festival Summercase: “NO MORE GUITARS!”. Y empezó la fiesta. Una fiesta protagonizada por sintetizadores, bases, beats y demás cacharrería electrónica. Los New Order, en definitiva, parece que vuelven a mirar más hacia su época Ibiza y se marcan un álbum con el que han conseguido reconciliarse con muchos de sus fans decepcionados con sus trabajos anteriores. A mí, desde luego, me han vuelto a convencer y eso que tampoco es que les hubiese dado de lado cuando había más guitarras.

6.- DJANGO DJANGO: “Born under Saturn”. El primer disco de estos muchachos me entusiasmó. Tal es así que fue, para mí, el mejor trabajo internacional de 2012. Con este precedente, debía escuchar “Born under Saturn”. Y así lo hice. Y me gustó. Y aunque creo que no tiene la frescura de su predecesor, sigue resultando altamente interesante y siguen pareciéndome una de las bandas más a seguir la pista en la actualidad. He dicho.

5.- DMA’S: “DMA’S”. Mi rollo total, sí. Así es. Britpop oldschool el que practican estos mozos australianos con pintas de, esto es así, chavs de Bristol o por ahí. De hecho, por sus pintas, nadie diría que practicasen un pop como el que atesora el EP homónimo con el que les he descubierto y que, como veis, es uno de los que más me ha encandilado del presente año. Es más, diría que “Feels like 37” es una de las canciones de 2015.

4.- DISCO LAS PALMERAS!: “Asfixia”. Abrasivo. Intenso. Demoledor. Son algunos de los epítetos con los que me da por calificar el último álbum de los gallegos Disco Las Palmeras! Un muro de guitarras emocionante y unas letras en las que se aprecia una gran carga crítica hacia la realidad que nos rodea. Una agradable sorpresa para mí habida cuenta de que sus dos anteriores trabajos no me habían dicho mucho. Y si antes proponíamos un tema de DMA’S como canción del año, “Cállate la boca” no le va a la zaga, amigos.

3.- LOS GRANADIANS DEL ESPACIO EXTERIOR: “La onda cósmica”. No es que uno sea un gran aficionado a los sonidos más cercanos al reggae o al rocksteady o a cosas así. A decir verdad, son géneros que no me desagradan pero que me cansan al de pocas canciones. Por ello, otorgo un gran valor a “La onda cósmica”, el quinto trabajo de los Granadians, ya que me he merendado su LP del tirón unas cuantas veces. Me da la impresión de que tiene que ver con el hecho de que además de mantener sus señas de identidad ¿caribeñas?, han dado cabida en este artefacto a sonidos más psicodélicos y etéreos de modo que, para mí, se ha convertido en un caramelo delicioso, digerible y altamente adictivo. Además, me encanta ver cómo se contornea el enano cuando lo pinchamos en casa. Discazo.

2.- AIRBAG: “Gotham te necesita”. Y el título a disco del año nacional en mi casa se lo lleva… Tachán: “Gotham te necesita” de los Airbag. Y me digo que no podía ser de otra manera. Y no le pongo al nivel de “Alto disco” o “Manual de montaña rusa” porque me gustan demasiado pero, como mínimo, los iguala. Ponerte este disco supone un chute vitaminado con los ingredientes marca de la casa: punk-pop urgente y preciso, con sus letras costumbristas, frikis y veraniegas, con las evidentes referencias de siempre (Weezer, Los Ramones) Ni un pero a este trabajo. Merecida plata general, merecido oro local.

1.- SUFJAN STEVENS: “Carrie & Lowel”. Lo elegí como mi disco del año en las primeras escuchas. Porque es emocionante. Mágico. Onírico. Porque es sencillo. Íntimo. Porque tiene efectos sanadores. Porque recuerdo un día volviendo a casa, escuchándolo, y el sol se ponía y se produjo una extraña comunión con mi entorno. Una sensación de paz total. Es un álbum que transmite una espiritualidad para nada impostada. Absolutamente natural, no sé cómo decirlo. Y luego, una vez en casa, leyendo sus letras, dedicadas a su madre fallecida, aún lo valoras mucho más porque sabes que es un ejercicio brutal de terapia personal para el propio cantautor. Delicado. Sencillo. Maravilloso. Y, en este caso, me alegra comprobar que este “Carrie & Lowell” recibe una positiva unanimidad bastante amplia de las gentes que se dedican profesionalmente a esto de evaluar la música. No sé, no me cabe ninguna duda de que este es el mejor disco de 2015 o, al menos, el más bonito.

3 de agosto. Mi banda sonora.

Lunes post-vacacional. Calma. Tiempo de asueto rural. Jamadas, piscina, paseos, más jamadas, lectura y más piscina. Poca música elegida por mí. Sólo en el coche. A bote pronto, Pulp, Belle & Sebastian, Las Ruinas y Los Planetas. Quizá algo más pero no me acuerdo.

Esta mañana ya en casa he puesto el LP de Sufjan Stevens y un single de The Tremeloes (en la imagen) que encontré de casualidad en una tienda de productos de segunda mano en Logroño (¡vaya temazo la cara B, por cierto!)

A la tarde, a través de Spotify, me he escuchado el nuevo disco de L.A. A mi cuñada Vanesa le encantaron este fin de semana en Santander y habida cuenta de que van a actuar en el Ebrovision y de que voy a ir a dicho festival, habrá que darles una vuelta. En esta primera escucha, este “From the city to the ocean side” me ha parecido muy elegante.

Ya. Otro día más y mejor. Este post sobre mi banda sonora del lunes 3 de agosto de 2015 me sirve para ir volviendo a la normalidad, a la rutina, aunque ésta también haya estado presente en estas dos semanas de vacaciones.

Buenas noches.

30 de marzo. Mi Banda Sonora.

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El sábado fui a Long Play, la única tienda de discos que queda abierta en el pueblo, a recoger, supuestamente, el último disco de Belle & Sebastian. Nunca llegó. El que lo hizo fue su segundo álbum, el delicioso “If you’re feeling sinister”, disco que ya poseo. Se ve que ella, la tendera, o yo nos confundimos a la hora de hacer el encargo unas semanas antes. Me iba de la tienda con las manos vacías hasta que en el escaparate vi el EP “Nuevas Sensaciones” de Los Planetas.

El domingo pinché el EP “Nuevas sensaciones” de Los Planetas en casa. Mi absurda, ególatra y, por otra parte, entretenida vocación de compartir mis compras o lo que escucho en Facebook, originó una entretenida conversación entre Javi, Alejandro y yo mismo. En resumen, se trató el valor de las reediciones, el precio de los singles y se juzgó, por enésima vez, a la banda granadina. ¿Conclusiones? Javi y yo acostumbramos a dejarnos robar. Respecto a lo que se dijo sobre J y cía., copio, literalmente, lo que escribió mi amigo Javi al respecto: “Los Planetas están sobrevalorados por sus fans e infravalorados por sus detractores”. Me pareció un comentario bastante acertado.

Hoy mi yo consumista se ha dado un garbeo por Amazon y ha encontrado dos novedades discográficas a precios realmente atractivos. Tan atractivos que me he escuchado ambas referencias. Dos títulos que, de no ser por esos precios, no me llamaban especialmente la atención. Los discos son el “Chasing Yesterday” de Noel Gallagher’s High Flying Birds y el “Our love” de Caribou. El primero de ellos me ha sorprendido positivamente. Tampoco es que sea la repera pero costando 16 eureles la edición de doble LP igual me lo pillo. El de Caribou, aún más barato (14 con algo), me ha resultado más duro, menos accesible, pero con visos de que, a más escuchas, vaya ganando. No sé, igual también cae. 30 pavos por los dos no me parece para nada caro.

Y ésta, amigos, ha sido mi banda sonora del 30 de marzo de 2015, con ciertos guiños a los días 28 y 29.