Cosecha 2014. Nicolás y Lola.

nico

Faltan poco más de doce horas para que finalice 2014. Un año que ya he tratado resumir o del que he intentado rescatar algunas de mis fiebres recogiendo la cosecha que el mismo ha dejado en forma de libros, pelis, discos, etc… Es decir, la cosecha cienfebrista. Pero, obviamente, 2014 ha tenido más. Mucho más. Así, a bote pronto, me vienen a la cabeza sustantivos como, por ejemplo, ébola, verbos, en su forma de primera persona del plural, como Podemos o acciones como abdicación. Y nombres propios como… Aquí lo tengo muy claro. Mi 2014 tiene dos nombres: Nicolás y Lola.

lolaArrancando 2014 llegó Nicolás. Casi despidiéndolo se fue Lola. Alegría inmensa. Tristeza enorme. Lágrimas de alegría y lágrimas de pena. La vida misma, supongo. Nicolás y Lola, Lola y Nicolás han hecho que este año haya sido muy especial, para bien y para mal.

Esta medianoche daremos la bienvenida a 2015. Un año que, supongo, también traerá grandes momentos de felicidad (me vienen a la cabeza nuevos nombres: Joel, Ane, Ekaitz…) y otros que no lo serán tanto. Esperemos que, este año sí, los primeros superen a los segundos.

Feliz noche y feliz año.

Buenos días.

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Cosecha 2014. Fútbol.

Mi cosecha balompédica de 2014… Y qué digo yo ahora…

Evidentemente, hablaremos del Barakaldo CF. No sé muy bien qué evaluación hacer de este año que acaba para el equipo gualdinegro. Hay un punto de decepción por el hecho de que, finalmente, no se obtuviese la clasificación a los playoff de ascenso de la pasada temporada. Pero es sólo un punto ya que, al menos sobre el papel, ése no era el objetivo marcado por la plantilla entonces dirigida por Iñaki Zurimendi. Un Iñaki Zurimendi que, por cierto, dio por concluida en este 2014 su segunda etapa como máximo responsable del banquillo de Lasesarre. Ya le dediqué un post al de Alonsotegi al respecto. También hay algo de ilusión y esperanza. La ilusión y la esperanza que proporciona el valorar la actual plantilla del Barakaldo como un grupo muy compensado y de calidad. Un equipo diseñado por Axier Intxaurraga, actual míster fabril, y por el ex-director deportivo Boluka. Una salida la de Boluka que, sin duda, ha sido una de las malas noticias de este año. A pesar de ello, el equipo, en estos tres últimos meses, ha dado el do de pecho y se ha mantenido en los puestos nobles de la tabla cumpliendo, ahora sí, con el objetivo marcado por la directiva capitaneada por Alberto Romero. Un do de pecho que, desgraciadamente, se vio empañado por la bochornosa derrota que sufrió el Barakaldo en Cuenca en octubre. Un 8-1 en contra que pasará a la historia y que todavía escuece. Desgraciadamente, éste será uno de los recuerdos (negativos) más nítidos que me llevaré de este 2014 recordado en amarillo y negro.

Esperemos, con todo, que 2015 sea, por fin, el año de los éxitos del Barakaldo CF. Que nos metamos en las eliminatorias de ascenso y que, de una vez por todas, el mal fario que persigue a esta entidad desaparezca y, por qué no, subamos a la división de plata. Un año, por cierto, en el que, probablemente, se celebren elecciones a la presidencia del club gualdinegro.

¿Y el 2014 en rojo? El primer semestre fue apoteósico. Faltó poco. Muy poco. El resbalón de Gerrard frente al Chelsea. El 3-3 frente al Crystal Palace. Casi. Aún así, temporada brillante. Clasificación para Champions y el Pool reverdeciendo laureles. La parte final del año ya… Uf. La ausencia de Luis Suárez pesa demasiado. La participación en la liga de campeones se torna calamitosa y hay que conformarse con competir en la Europa League. El supuesto fichaje estrella, Mario Ballotelli, ha sido un absoluto fiasco. Y las cosas en la Premier tampoco van demasiado bien, con un equipo en el que a la falta del uruguayo se une la lesión de Sturridge, las incorporaciones no dan el plus que se esperaba y, con todo, el Liverpool no acaba de carburar. A pesar de ello, parece que se empieza a recobrar un poco el pulso y ello me lleva a pensar en positivo de cara al 2015 y a mirar con optimismo la recta final de la temporada… A pesar de todo, In Brendan Rodgers We Trust.

¿Más? Lo del Eibar, claro. Y también que a Nicolás le podré contar que yo si vi el 1-7 que le endosó una fabulosa Alemania a Brasil en su mundial, una apabullante victoria y derrota que deja el mítico Maracanazo en una broma. También que fue el año en el que me hice socio-simpatizante del Ceares… Y las últimas semanas del año han originado una nueva fiebre futbolera en esta calenturienta cabeza que ordena teclear este texto que he bautizado para mis adentros como Northern Football y que consiste en reivindicar, rescatar y reverenciar fútbol como el que aparece en la maravilla que se puede ver en el vídeo que encabeza esta entrada.

¿Fin? Sí, acabé. Y eso… Que en 2015 sigamos disfrutando del esférico, del verde del césped (o el marrón del barro… ¿en qué quedamos?) y de los colores de la elástica a los que cada uno rindamos pleitesía.

Salud!!

Cosecha 2014. Los discos.

Quería haber puesto la Cosecha 2014 de discos dedicando una entrada a cada uno de ellos. De hecho, así empecé dedicando un post al de Beck. Pero, bah, que no, que hago una entrada típica, una lista al uso y comparto de un sólo golpe mi top 10 del año, el cual, a diferencia de los libros y las pelis, sí se ciñe estrictamente a trabajos editados durante estos doce meses que vamos a dejar atrás en los próximos días… Bueno, va… Mis 10 discos del año son…

10.- ALT-J: ‘This is all yours’. Vale que, por momentos, puede pecar de típico disco pretencioso pero, al mismo tiempo, es un trabajo intenso, positivamente denso, que va del pop más experimental a devaneos folk, pasando por momentos new age (sin, OJO, resultar ridículos) o tirarse al rollo world music. Los mejores Radiohead están ahí.

9.- BECK: ‘Morning phase’. Me mola mucho más el señor Hansen cuando se pone tiernito, blandito y le da por practicar un folk-pop intimista y delicioso que cuando le da a otros palos. En la misma onda que el gran ‘Sea Change’. Incluso mejor.

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Cosecha 2014. Las pelis.

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Nunca podré considerarme cinéfilo. Ni lo pretendo. Aunque me fastidie. Quiero decir que me gustaría serlo. Bueno no sé si cinéfilo. Quiero decir que me gustaría ver mucho cine, muchas pelis de diferentes nacionalidades, de muchos géneros, ver y reconocer clásicos del séptimo arte. Y lo quiero por la sencilla razón de que ver una buena película me satisface mucho. Me proporciona mucho placer. Y, sin embargo, me cuesta encontrar un hueco en mi día a día para tal actividad. Y si no hallo ese momento es, en muchas ocasiones, por pura vagancia. ¿Cuántas horas habré dedicado este año a ver contenidos televisivos absurdos?, ¿cuánto tiempo he pasado navegando sin rumbo en internet, viendo el Facebook una y otra vez?

Pues eso, que no veo todo el cine que me gustaría. Este año podría haber usado la excusa de Nicolás para justificarlo pero, siendo sinceros, el niño es un bendito que siempre nos deja la noche libre para, por ejemplo, eso, ver una peli, actividad que, echando la vista atrás he practicado, durante este 2014, en ocho ocasiones, si mi mala memoria no oculta alguna otra (lo cual, por otra parte, significaría que no es ni tan siquiera reseñable). O sea, que ni una por mes… Lamentable. En fin, en la típica tarea de fin de año de marcarse propósitos, tendré que remarcar para 2015 la de ver más cine. Del bueno, si es posible. Hasta entonces, os dejo mi cinematográfica Cosecha 2014 que, como en el caso de los libros, no recoge los filmes que se han estrenado este año si no las (ocho) cintas que he tenido la oportunidad de ver. Ahí van, por orden cronológico…

‘Doce años de esclavitud’. Steve McQueen. Interesante. Cruda. Con una gran historia (la de su protagonista, Solomon Northup) que, a su vez, repite, por la forma en la que está rodada, el esquema clásico de este tipo de argumentos basados en la superación frente a las más crueles adversidades. Está bien, sí, aunque, en vista de sus reconocimientos (y de lo que me impresionó ‘Shame’, anterior film de su director), esperaba algo más. ***

‘El Crack’. José Luis Garci. Cuando en 2013 falleció Alfredo Landa, vi a mucha gente manifestar sus loas por el personaje de Germán Areta. Cuando este año, 2014, he visto ‘El Crack’ he entendido perfectamente dichos parabienes. Negritud máxima y protagonista de esos de los que te harías una camiseta con su rostro. Mi percepción hacia José Luis Garci cambió. ****

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Cosecha 2014. Los libros.

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Pues va a ser que, como cada año, no puedo realizar una lista al uso de los mejores (o los peores) libros de 2014. Básicamente porque, en este caso, no suelo tirar de novedades editoriales. Y conste que esto no lo hago como algo actitudinal o premeditado o algo por el estilo. No. Supongo que es porque tengo demasiadas obras a la cola, en la lista de espera. Libros de años, de décadas anteriores. Es lo bueno que tiene la literatura, que no caduca. Y, aún así, aunque no he leído – creo – ningún ejemplar de 2014, comprar sí que he comprado alguno que otro. Pero claro, con lo que me gusta a mí eso de hacer listas y compartirlas, el insignificante detalle de no haber consumido ningún libro publicado este año que va llegando a su fin no me ve a impedir que lo haga. Mi cosecha de libros de 2014 es la siguiente:

‘Pyongyang’. Guy Deslile. Un cómic más del autor francés. Leído con cierta reticencia tras la pequeña decepción que me supusieron sus ‘Crónicas Birmanas’. Y, aunque siga sin entusiasmarme, admito que esta obra inspirada en las vicisitudes del autor en la capital de Corea del Norte me gustó más. ***

‘Laika’. Nick Abadzis. Muy bonito. Sencillo y bonito. Precioso homenaje a la perrita que subió al espacio. Preciosa historia de una época en la que la guerra fría y la carrera espacial generó daños colaterales caninos. ****

‘Nada’. Janne Teller. Una novelita prestada por una compañera de trabajo que la lees, precisamente, como deferencia al mencionado préstamo y que, finalmente, se ha acabado convirtiendo en uno de los libros que más me han gustado de los que he leído este año. Cuenta la historia de un joven de 14 años que comienza a lanzar proclamas nihilistas, escépticas y oscuras que hacen mella en sus compañeros de clase, tanto efecto que éstos deciden contrarrestar las peroratas que lanza desde un ciruelo buscando la forma de demostrarle que la vida sí tiene un sentido, un SIGNIFICADO. Una búsqueda que se retuerce de tal manera que afectará (por decirlo suavemente) al grupo y pondrá en cuestión el valor de lo importante, de los significados y significantes, el precio de éstos, etc. Fantástico. *****

‘Encuentro con el Otro’. Ryszard Kapuscinski. Prefiero al Kapuscinski reportero de ‘Ébano’ que al Kapuscinski antropólogo de esta obra. Alguna reflexión y aprendizaje se extrae, sí, pero, por momentos, me resultó un tanto plomizo. ***

‘Memorias de un amante sarnoso’. Groucho Marx. Uf, muy flojo. Prefiero al Groucho de la gran pantalla. Alguna leve sonrisa pero a punto estuve, varias veces, de abandonarlo antes de acabarlo. **

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