22 de septiembre. Mi Banda Sonora.

Ayer volvimos a la rutina. La odio pero creo que, por primera vez en mi vida, la necesitaba. No por mí si no por el niño. Necesitaba que él necesitase volver a comer bien, volver a dormir en su cuna. No sé. Suena viejuno. O responsable. O paternal. Es la verdad. Necesitaba que él volviese a la rutina.

Ayer Nicolás sacó del Espirit un disco al azar. Ya llega a cogerlos de maravilla. Su manita derecha sacó el “This here is Bobby” de Bobby Timmons. Buena elección. Lo escuchamos. Luego fuimos a Correos a recoger el EP de DMA’S. Puro britpop. También lo escuchamos. Y luego el “Comfort” de Splashh. Sí, pasamos casi toda la mañana en casa. Volviendo a la rutina.

Hoy ha sonado “The gift” de los Jam. Recordé que con “A town called malice” Nicolás disfrutó en su día. Hoy no ha gozado tanto, creo yo, con Weller y compañía.

He acabado la tarde absolutamente enfebrecido con Stereolab. No sé por qué, la verdad. Es uno de esos grupos que siempre debería catalogar de favorito y, sin embargo, acaba sepultado por otros nombres. Pero la cosa es que cada vez que vuelvo a encontrarme con la banda de Tim Gane y Laetita Sadier vuelvo a disfrutar como casi con ningún otro grupo. Siempre es algo especial y espacial escucharles.

Buscando completar su discografía, echando un vistazo a precios de sus singles, rastreando dónde hacerme con una camiseta de ellos, contemplando fotografías, disfrutando con su imagen, etcétera… He llegado a un post titulado “Si Dalí viviera, ¿su banda favorita sería Stereolab?”. Para qué quieres más.

Dalí siempre ha sido un personaje que me ha fascinado. Que me ha llamado la atención sobremanera. Estas vacaciones he estado en su casa de Portlligat. Y en el castillo que tenía en Púbol con Gala. Me he comprado dos biografías de él. Para qué quieres más. He estado, con todo, otra vez, muy enfebrecido con Dalí. Como lo he estado hoy, otra vez, con Stereolab.

Volver a la rutina por Nicolás. Volver a la rutina con Stereolab y pensando en Dalí. Esto último parece antagónico. Mañana le pongo el “Dots & loops” al pequeño. Sí. Puede que hasta le enseñe algo del de Figueres, a ver qué dice, cómo reacciona. Sí. Y, si cuadra, rememoraré estas semanas de asueto en forma de post. Todo eso mañana. O no. Veremos. El resto puede servir como banda sonora de hoy, martes, 22 de septiembre de 2015.

11 de mayo. Mi Banda Sonora.

“The Gift” de The Jam. Por ahí nos dio a la mañana. El clásico “A town called Malice” de dicho álbum ha hecho flipar a Nicolás. No es coña. Siempre baila con cualquier tipo de melodía y, supongo, que como casi cualquier otro niño de su edad pero el caso es que con ese tema ha estado realmente extasiado e incluso parecía querer seguir el ritmo de la canción dando palmas. Me guardaré este momento.

He hecho caso a los Ranedo, Txarli Nvivo, Petros Marinakis y demás gentes de Ebrovision y de bien y, sin escucharlo, me he hecho con el nuevo LP de Airbag, “Gotham te necesita”. Luego ya lo he escuchado en el curro en Spotify y guay. Chute energético a base de guitarrazos, guiños punk-pop y buen rollo. Así da gusto.

Reina Republicana. Nunca había escuchado a los navarros pero ante próximas noticias que desvelaré en el futuro – espero – les he dedicado un rato. Indie pop del que consumía ávido hace ocho años. Además, que por buscar cosas de estos chicos, he descubierto que el blog Rockopop, de mi amigo Raúl, vuelve a estar en funcionamiento.

Y ya. Aunque han pasado unos minutos ya del 11 de mayo, esta ha sido mi banda sonora del mencionado día, lunes, de 2015.

13 de febrero. Mi banda sonora

Hacía tiempo que no me llevaba música a la ducha. Hoy lo he hecho. He vuelto a usar el vetusto radiocasete-CD Aiwa que me compraron mis padres en Choymo y que rondaba, de aquellas, las 20.000 pesetas. Y he elegido un CD muy de aquella época, el “Moseley shoals” de Ocean Colour Scene. Mítico. Escuchándolo me he acordado de Isabel, una amiga de Ana, a la que le flipaban. Ya ves tú. “The day we caught the train” sigue siendo mi favorita.

También me he acordado del cover que hacen (creo que junto a Liam Gallagher, no sé) del “Carnation” de los Jam y, ya puestos, hemos pinchado el LP “The Gift”. Nicolás y yo hemos bailado con “Town called Malice”, claro.

Hay que reconocer que la mañana en casa ha dado para más música porque antes de comer hemos escuchado el segundo LP de esa maravilla que es “Algo Salvaje” o los Nuggets hispanos. Es muy grande.

Ya en el curro y a través del ordenador, han caído dos discos que me había apuntado para escuchar, a saber: “Something else” de Ornette Coleman (porque Carlos lo tiene por 15 pavos en La Casa de Atrás) y lo último de Edwin Moses, cuya existencia desconocía, y que lleva por título “Cabrini Green” (porque tengo los discos anteriores de ese fantasioso y maravilloso proyecto)

Por lo demás, sigo registrando por escrito mi discoteca particular y recogiendo todo lo que puedo de ella a través de canciones que forman un playlist en Spotify llamado “A House is not a Home” (un saludo, Raúl, aka @zuhaitz77)

Y nada, así de completa ha estado la banda sonora de este viernes 13 de febrero de 2015.